Tanto los individuos como las organizaciones se enfrentan al cambio constante. Los cambios suscitan emociones, que dependiendo de la forma que sean manejadas, pueden fomentar el bienestar personal y organizacional. Las emociones son parte del día a día de trabajo, ya que si no fuera así, seríamos máquinas, en vez de seres humanos.

Motivación: “El Ensayo mental preparatorio de una acción para animar o animarse a ejecutarla con interés y diligencia.”

Múltiples investigaciones muestran lo que hace a una persona verdaderamente competente: la habilidad de lidiar efectivamente con las demandas del día a día y comportarse de maneras pro-sociales y saludables para consigo mismo y los demás.

Para que podamos manejar los cambios y los procesos de la vida de forma efectiva, es necesario contar con las herramientas adecuadas. La inteligencia emocional es una herramienta muy valiosa. Por años hemos considerado a los sentimientos como aquello que distorsiona nuestro pensamiento racional, especialmente en el mundo de los negocios.  Sin embargo, el concepto de Inteligencia Emocional hace evidente como el ser capaz de percibir, manejar y administrar las emociones de forma efectiva, tiene un impacto directo en la consecución de metas y objetivos y, por lo tanto, afecta nuestra efectividad personal y profesional.

La efectividad de cualquier equipo y empresa depende más de la manera en que se relacionan las personas, que de los talentos individuales.



IGNORAR aquello que siente QUE DEBE CAMBIAR, NO SÓLO LE IMPIDE alcanzar LAS METAS, SI NO QUE LE PRIVA DEl éxito que ESTÁ DESTINADO A experimentar…